Voces

Un Músico Que Rompe Estereotipos

Cheo Feliciano decía que Alfredo Naranjo es el mejor vibrafonista de América Latina. Con una carrera de 30 años, este legendario músico ha compartido escenarios con los grandes de la música latina.

“Arranqué tarde a estudiar música, pero vengo de una familia de melómanos, y de una zona como Coche donde la música y el deporte importan mucho. Mi hermano mayor oía mucho jazz, mi papá salsa, mis abuelos escuchaban bolero”, despliega como un prisma sus primeros acordes, el vibrafonista, compositor y arreglista venezolano, Alfredo Naranjo. Su primera banda se llamó “Alfredo Naranjo Jazz Band”, y desde hace varios años recorre diversas latitudes con El Guajeo. “Comencé a tocar la percusión de modo empírico en grupos de gaitas. En unas vacaciones de bachillerato, decido ir a Núcleo La Rinconada del Sistema de Orquestas, y me inscribí en percusión, como para pasar las vacaciones, pero la música me atrapó desde entonces, porque encontré una actitud de la gente muy distinta a la hostilidad de Coche, mucha calidad humana y valores. Tenía 17 años cuando comencé”, explica Naranjo.

Hizo un tiempo de práctica orquestal. Tenía amigos que desde los 11 años leían música y tuvo que trabajar el doble para poder alcanzarlos. Si ellos estudiaban 4 horas al día, pues él tenía que estudiar 8. Primero estuvo en la Sinfónica de La Rinconada y luego en la Gran Mariscal de Ayacucho. De la música académica –dice- le queda todo. Tocó Mozart, Beethoven y autores venezolanos, entre otros. Todavía forma parte del Sistema, pero como docente en el área de la música popular.

Las primeras notas

“Comencé a tocar con alguno que otro artista que estaba abriendo caminos, es la época en que arrancaba gente como Yordano. Tenía una beca en la Gran Mariscal, pero vivía con mis padres, con lo cual pude reunir dinero para irme a Estados Unidos, a los 19 años. No me tomó mucho tiempo, como digo, porque le imprimí mucha disciplina a los estudios de música”.

Hizo 2 años en la Universidad de Long Island, y luego en una escuela de música. Entonces, se enfoca en el vibráfono, porque estaba impresionado por la combinación de los vientos con las cuerdas, y sabía que necesitaba un instrumento melódico. Una mezcla perfecta entre percusión y melodía es el vibráfono, comenta Naranjo.

“El piano es un instrumento de percusión, por ejemplo. Comencé por ahí, y llegó el momento cuando me adueñé de los teclados en la orquesta, de manera que todo lo que tenía teclados, me lo asignaban a mí. Hay varios maestros que tuve en Estados Unidos, pero uno muy especial fue Dave Samuels”.

Naranjo trae sobre la mesa las primeras reflexiones que acabarían por vertebrar su carrera: “En Estados Unidos me quedé 2 años. Un profesor me dijo que notaba en mí una capacidad de liderazgo que podía desarrollar en Suramérica, porque allí no había noción de la conciencia colectiva y yo podía desplegar un nombre, una firma personal”. Así lo ha hecho, en efecto.

Vuelta a la patria

Cuando regresó a Venezuela grabó, con el sello Liric, su primer disco, “Cosechando”. Luego vino “A través del tiempo”, un trabajo muy relevante para Naranjo, ya que “la cosa cambió y la gente comenzó a tomarme en cuenta”.

Desde esos inicios hasta acá ha habido una evolución de sus shows. “Mis experiencias más grandes en vivo han sido con gente como Cheo Feliciano, Larry Harlow y Oscar D’León. De hecho, Cheo Feliciano me presentó en un concierto como el vibrafonista más importante de Suramérica. Eso se convirtió para mí en una gran tarjeta de presentación”, sonríe y toma un sorbo de vino tinto chileno.

La serie “Venezuela”

Hace poco, Alfredo Naranjo lanzó el tema “Represión”, junto a Kiara, Delia y Hana Kobayashi. El tema pertenece a una serie llamada “Venezuela”, en la cual el primer tema fue con Rafael “Pollo” Brito y se llama “Tierra Mía”. Luego viene un rap que se llama “Jóvenes del Sur”. La serie continuará, explica el artista.

Naranjo cuenta que esta serie nace con un evento llamado “Buena música, buena conversa”, que se ha montado en el Trasnocho Cultural, entre otras locaciones. Se hacen mini conciertos y conferencias de ponentes como Diego Rísquez, Maickel Melamed, o Alonso Moleiro.

Un hito en el relato de esa leyenda que es Alfredo Naranjo son sus noches en Barrabar, un local muy sonado de la vida nocturna caraqueña. Ahora Naranjo viene de hacer una gira por Colombia con 8 conciertos, con su banda El Guajeo. Su propuesta de música latina con calidad tuvo mucha repercusión en Cali, Medellín y Bogotá, en teatros grandes y pequeños bares.

También está muy focalizado en la docencia, en la cual acumula unos 10 años de experiencia. Es algo que lo apasiona y le suministra un gran retorno de parte de los alumnos.

30 años de carrera

“La música te permite conocer perfiles de ti mismo, que de otro modo no hubieras conocido, como mi perfil de liderazgo o el de docente. Son 30 años de carrera que recién cumplí. Como artista, y en la necesidad constante que tengo de reinventarme, a veces ni pienso en lo que ha pasado. Pero si me detengo, veo que he compartido con muchos artistas importantes, y esta carrera me ha permitido viajar por muchos países”, celebra el vibrafonista.

Y avanza duro en su partitura: “Soy un músico que rompe con el estereotipo del músico bebedor y desordenado. Hay que tener mucha disciplina. No se puede de otra manera. La noche está llena de drogas y alcohol, y claro que me ve mucha gente como una cosa rara, pero soy una persona muy sana. Tengo una pareja, con la cual he cultivado una relación muy bella, y también tengo un hijo”, un halo de calidez se le aloja en la mirada.

“Ahora mismo estoy leyendo un libro sobre el budismo. Soy católico, pero he tomado muchas cosas del budismo. Me gusta mucho el cine biográfico y el cine francés. Corro mucho, pero luego de herirme unos discos de la columna, tengo una disciplina distinta con el ejercicio físico.”, pone la nota final.

TUMBAO CON CLASE

Alfredo Naranjo no es un típico músico de salsa, aunque su potente sonido rítmico puede no dejar a nadie sentado en un concierto. Se trata de un intérprete versátil que ha logrado un estilo distintivo que recoge muchas influencias que van desde el jazz hasta los más diversos ritmos de la cuenca del Caribe, pasando por la música folklórica venezolana.

Su aquilatada formación musical le ha permitido trabajar con artistas con propuestas tan disímiles como Andy Durán, Guillermo Carrasco, “Desorden Público”, “Ensamble Gurrufío”, Ofelia del Rosal, Aquiles Báez, “Ensamble Kapicúa”, Illan Chester, y compartir con legendarias figuras de la música latinoamericana, en diversos escenarios.

El “Guajeo” es más que una agrupación, sino un estilo propio que refleja la influencia de otro percusionista insigne, Joe Cuba, pero con añadidos propios que confluyen en un ritmo contagioso y unos arreglos muy creativos. Además, Naranjo tiene una “mecánica” peculiar en los conciertos, ya que busca integrar al público en la escena y los temas se interpretan con mucha improvisación, para aprovechar la “energía” del momento.

Por: ALEJANDRO RAMÍREZ MORÓN

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Dioselin González una venezolana que diseña el futuro

Graduada de Ingeniera en Computación de la Universidad “Simón Bolívar”, con especialización en computación gráfica, hace ya 18 años, Dioselin González hoy es líder del grupo de investigación de Realidad Mixta en Unity Labs, la división de Unity encargada de proyectos experimentales, investigación, exploración en diseño de videojuegos y desarrollo de realidad aumentada y realidad virtual.

Desde muy jovencita, González descubrió su verdadera pasión por la programación y gráficos. “De hecho, fue durante una clase de lenguaje de programación Basic cuando quedé fascinada por la transformación de líneas de código y fórmulas matemáticas en dibujos en un monitor”.

Y como quería trabajar en ese campo, pero había muy pocos trabajos en Venezuela relacionados con gráficas, empezó a ahorrar dinero y buscar trabajo afuera.

“Fui varias veces a la SIGGRAPH, la conferencia de computación gráfica más importante de Estados Unidos, allí metí mi curriculum en muchas empresas, hasta que un pequeño estudio de animación me contrató y patrocinó mi visa de trabajo en 2000”.

Después de haber renunciado a su trabajo en Venezuela, y prepararse para irse, recibió un email donde le informaron que habían cerrado la compañía, y se quedó en el aire.

“Me di cuenta de que conseguir trabajo en Estados Unidos, sin tener una maestría era difícil, además de que no reconocen a las universidades venezolanas”.

Su deseo de hacer una maestría en computación gráfica, y la falta de dinero, además de no ser ciudadana o residente estadounidense, la llevó a aplicar para una beca, y gracias a la ayuda de un profesor, logró inscribirse en 2001.

Pero, inmediatamente ocurrió el ataque a las torres gemelas de Nueva York y el gobierno estadounidense decidió suspender a todos los estudiantes, así que nuevamente tuvo que volver a Venezuela.

Sin embargo, al año regresó a sus estudios de maestría en Purdue, coincidiendo con que la universidad estaba construyendo su primer centro de realidad virtual, y trabajó como asistente de investigación.
 

LA HISTORIA CON PIXAR

“El primer obstáculo que me tocó vencer fue el económico. Mi familia es de clase media, y mudarse a otro país tiene muchos gastos, tuve que ahorrar por varios años”.

Comenta que, como estudiante internacional en Estados Unidos, no podía aplicar a becas o préstamos estudiantiles, y aunque el sueldo como asistente académica la ayudaba, se ofrecía a estudios científicos donde le pagaban a los participantes, y así se graduó.

“Luego de mudarme a otro país, por alguna razón, pusieron en mi registro de inmigración que yo había cometido una ofensa civil, lo que causó que casi me negaran la entrada nuevamente, y me tocó pasar horas en la oficina de inmigración de un aeropuerto; fue terrible ser tratada como criminal”.

Tanto en Singapur como en Estados Unidos le tocó lidiar con racismo, sexismo, y estereotipos acerca de los latinos. “En Indiana, si iba a un centro comercial sola, la policía o seguridad me seguían; al caminar en la calle, los padres alejaban a sus niños. Incluso en Singapur, un compañero de trabajo me dijo que las mujeres no servían como líderes de proyecto”.

“En Silicon Valley soy miembro de tres minorías: mujer, morena, y latina”, resalta González. A pesar de ser un lugar tan avanzado en materia tecnológica, le ha tocado sufrir sexismo. “Algo que nunca viví en Venezuela, donde tuve varias jefas y profesoras mujeres”, agrega.

Su nombre aparece en los créditos de las gigantes de animación como Pixar y DreamWorks, entre ellas Cómo entrenar a tu dragón 2, y el equipo que lidera en Unity Labs tiene como objetivo colocarse al frente de la industria de la realidad virtual y sus aplicaciones.

REALIDAD VIRTUAL

González trabajó en la preparación, a través de realidad virtual, de los soldados del Ejército de Estados Unidos en 2007. “En ese trabajo, participé como investigadora y parte del equipo de Carolina Cruz-Neira, venezolana que inventó la tecnología de realidad virtual llamada CAVETM.

Este equipo desarrolló un sistema de realidad virtual para entrenar y realizar investigación con soldados que van al campo de batalla a pie, para el Laboratorio de Investigación del Ejército, localizado en Aberdeen. González estuvo a cargo de diseñar la arquitectura de software e implementar los módulos de simulación física, multiusuario, así como la aplicación para la caminadora omnidireccional con la que entrenaban a los soldados. Su equipo fue el primer grupo académico del país que obtuvo y desarrolló realidad virtual con esetipo de caminadora.

Asimismo, trabajó en el politécnico de Nanyang, como profesora y líder de proyectos industriales. “En los años 2006-2007 comenzó un auge de mundos virtuales 3D, especialmente con Second Life que se hizo popular rápidamente; yo introduje esta tecnología en la educación a nivel politécnico, utilizando mundos 3D para enseñar y desarrollar proyectos de ambientes de colaboración y videoconferencia”.

Además, Dioselin González realizó un estudio acerca del uso de mundos 3D para enseñar tecnología de entretenimiento digital y condujo un experimentoque utilizó Second Life para un juego de realidad alternativa. “Mi trabajo fue reconocido por el gobierno de Singapur, que me contrató como consultora para entrenar a su personal en este campo”.

La maestría de una universidad reconocida la ayudó mucho. Aconseja a los ingenieros en computación o sistemas recién graduados que decidan si van a tomar la trayectoria de negocios o la técnica. “Un MBA, maestría en gerencia, es útil si quieren irse por mercadeo o negocios; pero si van a tomar la trayectoria técnica, entonces eviten la tentación del MBA y, en cambio, hagan una maestría en ingeniería, tecnología o ciencias de la computación”.

Asimismo, enfatiza en la importancia de soñar en grande y no olvidar que la educación venezolana de pregrado es de las mejores del mundo, dicho por los profesores de Purdue que trabajaron en Sudamérica, agrega.

Realizó el diseño técnico del prototipo de Carte Blanche, una herramienta de realidad virtual, que permite a cualquier persona no técnica, crear su propia experiencia de realidad virtual. “Utiliza una metáfora de cartas para crear el mundo. Al ponerse el casco de realidad virtual, el usuario ve al frente una serie de cartas colocadas en línea, puede tomar cualquier de ellas y al colocarla en el centro de la mesa, el objeto es creado”.

El futuro parece ser la especialidad de esta venezolana.

Por: Alida Vergara Jurado

 

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Edward Ramírez los nuevos sonidos del cuatro

“Tengo 32 años de edad. Comencé a tocar el cuatro como a los 5 o 6. Antes, una tía me regaló un cuatro, pero no me dejaron tocarlo, porque lo podía romper. Cuando me inscribieron en clases de cuatro, fue cuando pude tocar el instrumento”, charrasquea con ángel sus primeros acordes el cuatrista venezolano, Edward Ramírez, quien forma parte de C4 Trío y el Ensamble Kapicúa.

Y se va a los primeros compases de su partitura: “Mi primer profesor fue Milton Villanueva. Todavía tengo contacto con él y lo he invitado como espectador a algunos conciertos, como, por ejemplo, el recital de los10 años de C4 Trío”, sonríe.

Ramírez estudió en la escuela “Gual y España” de Fe y Alegría, y era una especie de plan vacacional. El primer tema que tocó fue “Compadre Pancho”. “Yo era de los alumnos más avanzados, por lo cual me llevaban a algunos programas de radio, me pedían que cantara, etcétera”, echa su cuento el virtuoso cuatrista.

Luego, estudió con otro profesor en La Candelaria, llamado Antonio Zapata, durante muchos años, y pasó a la academia de música “Hemisferio Musical”, en el Pasaje El Recreo. Antonio Zapata ahora está en la Fundación Bigott, narra Ramírez.

En paralelo, estudiaba en la Escuela Superior de Música “José Ángel Lamas”. En “Hemisferio Musical” aprendió otros instrumentos como batería, teclado, mandolina y guitarra popular. Esto le permitió tener otra visión de los instrumentos.

CUERDAS DE METAL

“Yo mismo he inventado un cuatro de cuerdas de metal. Uno de mis grandes referentes musicales es el ‘Ensamble Gurrufío’. En mi casa siempre sonaron Simón Díaz, Serenata Guayanesa y Luis Silva, entre otros. Pero en cierta ocasión asistí a un concierto de ‘Ensamble Gurrufío’ y me impactó mucho. A partir de entonces quise tocar el cuatro como Cheo Hurtado”.

Ramírez entresaca de sus recuerdos las raíces de su cuatro con cuerdas de metal: “Desde entonces, empecé a acercarme al cuatro solista. Cayó en mis manos el disco ‘Compadre Pancho’, primera obra como solista de Cheo Hurtado. Allí hay un tema que se llama ‘Amanecer Tuyero’. El joropo tuyero suele ser rasgado, pero este tema estaba arpegiado. En la ‘José Ángel Lamas’ hice dos años de guitarra clásica. Empiezo a investigar esa música, y veo que existe el joropo guayanés, el tamunangue de Lara, etcétera”, expresa Ramírez.

“El joropo tuyero es el único que no incluye al cuatro. Allí se me ocurre lo del instrumento de cuerdas de metal. Hablo con un lutier llamado Rafael González, y él me dice que siempre tuvo la misma idea. Tengo como 4 o 5 cuatros, pero el de cuerdas de metal lo uso entre otros. ¿Cómo lo armé? Usé cuerda de guitarra eléctrica, por un lado, y descubrí que para los bordones (cuerdas graves) del arpa a veces se usa nylon de pescar, así que también utilizo este material”, expone el vocero.

Esta variante de cuatro –asegura- permite obtener otras sonoridades, más hacia el rock y el pop. En efecto, en 2010 abre un show del cantante italiano de rock, Zucchero, con C4 Trío. “También hicimos un concierto en BOD en homenaje a Gualberto Ibarreto, y fue tal el éxito que decidimos llevarlo a un disco (Gualberto + C4). Rock & MAU fue un proyecto muy chévere, en el cual versionamos en clave de música tradicional venezolana las canciones de algunas bandas locales de rock”.

“Una de las cosas que me gustan de este proyecto, es que entendimos que en Venezuela quedan muchas cosas por hacer. Se consiguió una sonoridad. Es música venezolana sonando con la energía del mundo del rock. El próximo paso es componer juntos, es decir, trasladar la experiencia al plano creativo”.

Ramírez admira mucho el trabajo de la banda alternativa “Bacalao Men”, conocía a Pablo Estacio, y había escuchado su canción “El Comegente” (un joropo tuyero versión pop/rock). “Cuando estaba produciendo el disco ‘Cu4tro, Maraca y Buche’ pensé que el joropo tuyero no se conoce, y decidí incluir esa canción”.

Con C4 Trío estuvo en Beerkle College of Music dando conferencias y tocando, lo cual le permitió descubrir que muchos estudiantes conocen, y quieren conocer más a fondo la música venezolana.

La organización OneBeat becó a Ramírez para hacer estudios sobre el jazz, y una de las cosas que caracterizan a los artistas que admira –nos confiesa- es justamente su capacidad de estar en distintos mundos, por eso se mueve de la música tradicional venezolana al jazz, y de allí al pop/rock, con entera libertad.
 

POSIBILIDADES INFINITAS

En 2013 hizo su primer disco solista, que se llamó “Parroquia”. En 2014 lanzó el segundo, “Cu4atro, Maraca y Buche”. En 2015 grabó “El Tuyero Ilustrado”, junto con el artista Rafael Pino, quien compuso con Ramírez los temas de la placa, sobre todo las letras.

“Uso también un cuatro electro acústico con pedales (aparatos electrónicos de efectos sonoros). Con C4 Trío estamos en medio de un disco donde todos exploramos la sonoridad de este cuatro. Los lutiers se están atreviendo a hacer otras cosas. También los instrumentistas y los compositores están buscando otros usos para el cuatro”, celebra el instrumentista. “Hay una cantante africana llamada Eska, quien usa el cuatro en sus discos, por ejemplo. Están pasando muchas cosas, pero todavía falta mucho trabajo para alcanzar la internacionalización del cuatro. Acabo de estar con mis compañeros de C4 Trío en el NAMM, un evento mundial de instrumentos musicales, y allí ves cómo el Ukelele es mucho más internacional que el cuatro. Lo mismo debe lograrse con nuestro instrumento. Esto pasa un poco también por las políticas culturales”, desliza del otro lado del hilo telefónico.

Por: Alejandro Ramírez Morón

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Joaquín Nandez cuando la ecología tiene el papel principal

Con 20 años en el diseño de moda, este artista está especializado en el vestuario para teatro, cine y TV. Utiliza materiales ecológicos en 40% de sus diseños y dice que le preocupa el auge del teatro comercial, porque no se debe pedir al público que vaya al teatro, sino todo lo contrario.

Orlando Arocha (Contrajuego) fue su gran maestro, y el éxito le sonrió desde siempre. 

“La televisión me dio ritmo y training, porque es muy improvisada. En el teatro se dispone de más tiempo. En la televisión todo es inmediato. Llego al vestuario teatral mientras estudiaba la carrera de diseño de moda. No lo tenía planeado, no tenía la más mínima noción”, ensarta sus primeras puntadas el diseñador Joaquín Nandez, particularmente conocido por su empleo de materiales ecológicos.

“En el tercer semestre de la carrera me llama Zhandra Rodríguez, a través de una bailarina del Teatro ´Teresa Carreño´ (TTC) para solicitarme el diseño de un vestuario. Eso fue en 1996, yo tenía 23 años de edad”, un destello le afila la mirada. 

A partir de ahí, lo atrapó de inmediato el diseño de vestuario y nunca lo abandonó. “Imagina un estudiante de diseño de moda que vea sus primeros trazos profesionales en la Sala ´Ríos Reyna´ del TTC. Se trataba de la ópera Carmen, de Georges Bizet. También un homenaje a Manuel de Falla”, expresa.

Esto fue un gran estímulo para Nandez. Zhandra Rodríguez se despedía de los escenarios. Fue entrar por la puerta grande. “A lo largo de mi carrera –sin embargo-, no he sentido que el dinero sea un determinante”, se lleva una mano al pecho.

Sin embargo, ¿cómo se para Joaquín Nandez frente al mito del artista químicamente puro? “No hay precio que pague lo que sientes como artista, al ver tu trabajo cobrar vida en el escenario, en la piel de un actor”, despacha enfundado en un par de jeans desgastados.

ARTE PROPIO

“La carrera de Diseño no tenía una mención de vestuario. Aprendí todo de modo empírico. Luego, vino la obra ´Se llama Simón´, una pieza maravillosa con la cual se reinauguró el Teatro Municipal, con niños actores de las barriadas populares. Posteriormente, me llaman del Ateneo de Caracas, el maestro Orlando Arocha, para diseñar una temporada de ópera breve. Si pudiera dedicarme sólo al teatro lo haría; es mi pasión”.

Y se interna en los vericuetos del proceso creativo: “A mí me gusta involucrarme desde la fase de pre producción y leer el guión. Es conectarme con una energía superior. Como artista, la responsabilidad de vestir lo que –en su momento, y por ejemplo- Shakespeare imaginó, es inmensa. Hice ´Romeo y Julieta´ en el Teatro Chacao”, declara Nandez.

El artista explica que su problema no es cómo está diseñada la sala, sino lo que pasa en el escenario, es decir, los colores de la escenografía. La sala puede ser la calle. “Recibo el guión, lo leo, y hago una propuesta verbal al director, quien –a su vez- me da su planteamiento. El director siempre es la máxima autoridad. Mi maestro es Orlando Arocha, del Grupo Contrajuego. Con él he obtenido la mayoría de mis premios”.

Su retorno espiritual y vocacional –revela- es lo que le pasa al público, pero también a los actores. Al final, cuando tiene lugar una obra de teatro, aclara el diseñador, todos los artistas involucrados están pendientes es de lo que le pasa al público

MATERIALES RECICLABLES

“Trabajo con materiales reciclables y la gente que me sigue en las redes sociales (@joaquinandezvestuario), no entiende cómo puedo utilizar cartones de huevo en un vestuario. Llegué a los materiales reciclables, a través de Orlando Arocha, en un montaje que se llamó ´Quartett´, de Heiner Müller. Arocha desarrolló la historia en un container de basura, en el Espacio Plural de Trasnocho. Son dos actores, y sucede a finales del siglo XVIII y en la Tercera Guerra Mundial. Mi propuesta fue hacer vestidos del siglo XVIII con materiales modernos, como el plástico”, desliza en torno a este clásico.

El teatro suele ser cosa hedonista y sibarita, vinculada a las urbes, no pareciera muy vinculado a la cosa ecológica, “pero lo he tomado como bandera. El teatro debería migrar, al menos en una franja, hacia la Madre Tierra. Es un asunto social. Si tuviera que hacer una obra en una loma de El Ávila, la haría. El teatro se puede hacer en cualquier parte. Es una fuente inagotable de recursos”, fija los ojos magnéticos en el Sultán de Caracas, que flanquea el sitio de la entrevista.

Siempre trata de usar materiales distintos, cuando maneja mucho un material, lo cambia por otro. Hizo una obra que se llamó “La creme de la ...”, que criticaba la sociedad, y tomaba como inspiración a María Antonieta. “En el polisón del traje usé tapas de poceta, estaban fijas a la parte lateral de la falda del vestido, pero la actriz se movía perfectamente sobre el escenario. Esa obra se hizo en el Festival de Microteatro, en Urban Cuplé”, dicho vestuario fue requerido por el Museo del Teatro de Moscú, para ser expuesto en la “Exposición de la retrospectiva del teatro del Siglo XX”, comenta Nandez.

Aclara que, no obstante, lo ecológico es una opción más en su trabajo. No siempre lo uso. Digamos que lo usa en 40% de su trabajo. “Es lo que más ha destacado. También hice el vestuario, con material de reciclaje, de la película ‘El Show de Willy’, con el actor Sócrates Serrano, y del director Fernando Venturini”, indica el entrevistado.

Asimismo ha hecho telenovelas, pero esencialmente en TV fue el diseñador del programa “Viviana a la Medianoche”, y “La Guerra de los Sexos”, ambos en Venevisión. La diferencia entre teatro y TV –garantiza- es que esta última es muy improvisada, todo es muy rápido, de hoy para mañana.

MUSEO DEL VESTUARIO

Una de sus cruzadas es que el diseño de vestuario sea respetado como un arte en Venezuela. Por ejemplo, en todos los países –incluso de América Latina- existe un museo del vestuario, pero no aquí. 

“Por ahora estoy formando a los nuevos valores de diseño de vestuario. Mi sueño sería ser director del Museo de Vestuario de Venezuela, y también me encantaría diseñar para una obra de Moliere. Tal vez usaría moda ecológica, porque da para todo. Lo importante es que el público no pueda creer que lo que ve son chapas de refresco, por ejemplo. Mi mensaje es que debemos buscar más lo interno. Toda esta camada de teatro nuevo a mí me preocupa. La gente está llamando al público a asistir al teatro, y lo correcto es que el teatro vaya el público, no lo contrario”. 

UN TRAJE ECOLÓGICO PARA SBA AIRLINES

Joaquín Nández diseñador de vestuario teatral y artífice de una original y fina manera de mostrar la moda ecológica, representa uno de los artistas venezolanos que luchan día a día por brindar lo mejor del arte a un público ávido de buenas noticias.

Es así como inspirado en el 22 Aniversario de SBA Airlines, diseña un traje ecológico en su honor, elaborado con la técnica de origami, utilizando volantes de papel publicitario pertenecientes a promociones ya caducadas.

Para el disfrute de empleados y clientes, el vestido estará expuesto durante un mes en las diversas oficinas de SBA Airlines.

Para el trabajo fotográfico del mismo contó con el apoyo de la modelo Valentina De Abreu, Ángel Ramos en la fotografía, Yojaima Ramos como Asistente y como locación el TopSpa Caracas. 

Por: Alejandro Ramírez Morón

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Patricia Fuenmayor una mujer y madre en formato digital

Si uno hace en Google Imágenes la búsqueda “Patricia Fuenmayor” podrá ver fotos variopintas, pero que hacen gala de una perfecta coherencia en su conjunto. Uno puede ver desde una bellísima modelo en bikini hasta la clásica madre del siglo XXI, que –al final de la jornada- es la misma del siglo XX, la misma de todos los siglos anteriores. Cambian las formas, pero no cambia el fondo de cosas tan esenciales como la maternidad.

Patricia Fuenmayor tiene no menos de 20 años trabajando en los mass media, un territorio donde se verifica desde un cementerio de revistas -que mueren al nacer, o no pasan del año-, hasta un altar de hijos de un dios menor, que conocen la fama 15 minutos –como sugería Andy Wharhol-, y luego son olvidados sin vuelta de hoja. Bien dijo Yordano Di Marzo sobre la fama: “Ella olvida y no perdona”.

En los medios, la competencia es feroz, y son contados los casos de la gente que logra levantar una carrera seria, respetable y respetada, durante 20 años, o más. Los casos como el de Cecilia Martínez son verdaderas joyas. Rara avis. La excepción y no la norma.

TODA UNA PROFESIONAL

Patricia Fuenmayor nos atiende la llamada con don de gentes, encantadora gentileza de dama, y el tono de voz grácil de una Venus de Milo maracucha: “Mi segmento en el programa ‘Vitrina’ de Televen es el mismo contenido que lanzo a través de mis redes sociales y Youtube. A Televen le encantó la idea de incluir un segmento allí. La TV –cada vez un poco más- migra hacia el mundo digital”, expresa esta comunicadora social, egresada de la Universidad Santa María (USM).

Antes quiso ser odontóloga, pero parece que la carrera se le tornó un verdadero dolor de muelas, así que cambió de decisión.

Participó por el Estado Zulia en el Miss Venezuela (1997) –se celebró en el Poliedro de Caracas, y es la misma camada de Christina Dieckmann y Daniela Kosán, verbigracia-, por años ha sido animadora y locutora, y ha incursionado con éxito –ahora- con un canal dedicado a temas familiares en Youtube: “Patricia Fuenmayor TV”.

Sus micros de Youtube han saltado a la TV abierta con un segmento de la misma temática en el programa “Vitrina”, de Televen.

Ahora es madre de dos hijos, y el tema de la maternidad es recurrente en sus conteni- dos, no más que otros con foco en la mujer contemporánea.

“Yo, además, trabajé durante 6 años en Televen. ¿De qué van los micros? Todo lo que tenga que ver con el tema de la mujer, sean madres o no lo sean, sean trabajadoras o no lo sean, consejos para el Gym, aspectos sobre el maquillaje, entre otras cosas”, cuenta ella misma de qué va la cosa.

Se radicó en New Jersey (EEUU), a partir del pasado 22 de mayo, al menos durante una buena temporada, con sus pequeños, Sara, de 6 años, y Fernando, de 4 años. “Estoy casada con el cirujano plástico Jorge Safar. Allá en New Jersey seguiré con mi trabajo en los mass media”, adelanta un poco sobre sus planes allá.

El feedback que ha tenido de sus audiencias en redes sociales, Youtube, y –por supuesto- en Televen, es “sencillamente maravilloso”, confiesa. “Mucho más de lo que yo esperaba.

Yo misma escribo los guiones, grabo y tengo una persona que edita”, da cuenta de lo fácil que se ha vuelto, con el auge high tech, hacer comunicación social hoy día.

VIVIR PARA CONTARLA

Es fácil. Todos quieren tener su video en You- tube. Y lo tienen. Pero Patricia Fuenmayor es toda una profesional. Sus contenidos hablan de ello claramente. Fuenmayor nos pasea rápidamente por su hoja de vida: “Toda mi vida trabajé como modelo. Comencé hace muchos años en Venevisión, como La Chica del Tiempo (un segmento sobre el estado meteorológico en el noticiero). Luego, pasé a Televen, en el noticiero deportivo. Allí tuve, por ejemplo, el programa ‘Pura Interacción’ y asimismo ‘Dispárate’. También trabajé en RCTV, con programas de variedades como ‘De boca en boca’ y ‘Cita con las estrellas’, por ejemplo”, vuelve sobre su paso por el canal de Quinta Crespo.

En el canal de TV por suscripción E! condujo por un buen tiempo el programa “Fashion Week”, y también trabajó en radio, para FM Center, HOT 94 y Planeta. “Empecé a estudiar odontología, pero me cambié a Comunicación Social en la Universidad Santa María, y allí me gradué. Nací en Maracaibo, y viví allá hasta los 18 años”, recuerda la entrevistada. Ahora bien, ¿cuál es su secreto para hacer tantas cosas a la vez y hacerlas todas bien?

“Tengo mucha organización, manejo un check list con todo organizado por horas; de otra manera, quedas mal. Como dije, en EEUU continuaré trabajando en mi carrera”, desliza Fuenmayor.

239 MIL RESULTADOS EN GOOGLE

Y si uno simplemente “googlea” el nombre de Patricia Fuenmayor, el buscador arroja 239.000 resultados en 0.56 segundos: el primer resultado de la búsqueda es su cuenta en la red de micro blogging Twitter (@patrifuenmayor. El segundo resultado de la búsqueda –no faltaba más- es su propio web site (http://www.patriciafuenmayor.com).

Le sigue su canal en Youtube (Patricia Fuenmayor TV) y por ahí se pierde uno en el ciberespacio. Su cuenta en Facebook es Patriciafuenmayoroficial. En Instagram es sencillamente Patricia Fuenmayor.

HERMOSA EN TODO SENTIDO

Parece que la globalización realmente logró transformarlo todo. Si bien, a partir de ahora, Patricia Fuenmayor trabajará desde EEUU, como tantos otros talentos que decidieron emigrar, su público la tendrá enteramente a la mano, a sólo un click de distancia.

Decía Marshal McLuhan que la tecnología no es otra cosa que “una extensión de las facultades humanas”. Por lo tanto, Fuenmayor sólo va a necesitar una buena banda ancha, como punto de arranque. El resto se trata de lo mismo. Lo de siempre. Su personalidad versátil y encantadora, como un bálsamo para tirios y troyanos, para una Venezuela –y para un planeta- ávido de buenas cosas y de buenas ideas. Sólo ver sus fotos en Google ya le alegra la jornada al más triste de los mortales. Es una mujer muy bella: en la forma y en el fondo. No es más que Gestalt.

Por: Alejandro Ramírez Morón

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Sócrates Serrano "soy un actor intenso"

“ Yo tengo 47 años de edad. Empecé con la actuación en el colegio (Instituto Atenas), y mi primera obra de teatro fue una de Aquiles Nazoa: ‘Un sainete o astrakán donde en subidos colores se le muestra a los lectores la torta que puso Adán’. Allí empezó esta historia”, se mete en su propia letra el actor Sócrates Serrano, quien acaba de terminar una temporada como Carlos Gardel, en la obra “El día que me quieras”, del dramaturgo José Ignacio Cabrujas.

Siempre sintió una intensidad muy grande por el teatro, una conexión potente con la necesidad de actuar. Estudió Psicología en la UCV, pero antes vivió una historia muy especial con las tablas, porque perteneció al Grupo de Teatro de la Hermandad Gallega -su madre es asturiana de nacimiento y gallega de crianza-, por un lapso de alrededor de 7 años.

Luego de ahí pasó a los talleres de formación del Grupo Actoral 80 (GA80), del Celcit, los egresados fundaron un grupo que se llamó Arca 71 Teatro Estudio, el cual se diluyó porque todos sus integrantes emigraron.

“Yo seguí estudiando actuación, y en paralelo estudiaba en la universidad, pero entonces muere mi padre. Las cosas en mi casa se pusieron muy duras, ejercí por dos años la psicología clínica, pero mi fuerte fue la psicología industrial. Mi profesión me permite tener una visión más amplia y profunda de los personajes, pero no abuso de eso, porque si no los intelectualizo demasiado. Yo soy un actor intenso, me gusta meterme en el mundo de los personajes, investigar, leer, conocer, explorar con el cuerpo”, desnuda su propia técnica. 

EL DÍA QUE ME QUIERAS

Y va a los telones más recientes: “Con el personaje de Gardel, en ´El día que me quieras´, de Cabrujas, he tenido un gran reto, porque había sido interpretado por grandes actores, como Gustavo Rodríguez o Jean Carlos Simancas. Leo sobre todo teatro, me gusta muy poco leer novela”, revisa cada tanto su Smartphone, en la penumbra espesa del lounge de Trasnocho Cultural.

Opina que el movimiento actual de teatro en Venezuela es una paradoja. Con el cierre de RCTV los actores –recuerda- se quedaron sin trabajo. Se comenzaron a crear espacios de divertimento fácil, ligero, superfluo, para que los actores pudieran trabajar. “Yo no lo critico, ni lo cuestiono”.

“La gente necesita divertirse. Pero creo que es una banalización del hecho teatral. Me preocupa mucho que no haya un espacio de teatro reflexivo. La paradoja es que con este gran movimiento de teatro ligero y de divertimento ha surgido, en contraposición, un teatro con un nivel de profundidad mayor”, se toca el corazón.

¿Por ejemplo? “El GA80 mantiene su línea, a pesar de que ha explorado algunas cosas, digamos en un tono más ligero, pero lo ha hecho siempre con mucho cuidado y nivel. La Caja de Fósforos, como movimiento (independientemente de que también se ha convertido en una élite), también es una respuesta a esto. Hay un movimiento de pequeños nuevos grupos”, expone el actor.

Otro caso –sugiere el actor- es el de Javier Vidal, quien produjo con mucho nivel la obra “Diógenes y las camisas voladoras”. Es parte de una trilogía sobre los dictadores andinos, de la que también formó parte “Compadres”, dirigida por Julie Restifo sobre un texto de Vidal, basado en un libro de Simón Alberto Consalvi, donde se relata la relación entre Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez.

“Ahora voy a estar en la tercera parte que se llamará ´La Catira del General´, que es un texto sobre cuando Marcos Pérez Jiménez encarga al escritor español Camilo José Cela una obra sobre la venezolanidad, para contrarrestar la influencia de ´Doña Bárbara´ de Rómulo Gallegos”, adelanta Sócrates Serrano.

El actor vuelve al repiquetear de sus primeras claquetas: La primera película que hizo se llamó “La pura mentira”, de Carlos Malavé. “Yo me ausenté de la actuación durante 15 años, tuve que salir a trabajar luego de la muerte de mi padre, como analista de reclutamiento y selección en una empresa de telecomunicaciones, donde llegué a cargos de dirección. Pero no me podía quedar tranquilo e hice una especialización en Psicodrama, y seguí actuando en las empresas, a través de simulaciones”, se resistió a colgar los guantes.

AZUL Y NO TAN ROSA

El actor William Goite lo llama para hacer un cameo en una película, hace 7 años, y allí comienza de nuevo su historia en la actuación, con “Las Caras del Diablo”, de Carlos Malavé; “Todo por la taquilla”, de Héctor Puchi; “El Último cuerpo”, también de Malavé.

¿Qué le permitió hacer tanto cine? “Ya tenía un piso económico sólido. Monté mi propia consultora de Recursos Humanos. Cada vez estoy menos en la consultoría y más en la actuación, pero es verdad que todavía la consultoría me da de comer”.

“El Show de Willie” es una película que se estrenó en el interior del país. Es una producción muy importante para Serrano, porque fue su primer protagónico oficial en el cine, donde interpreta a un animador de TV que quiere retar el status quo, el stardom system. El guión es de Fernando Venturini, pero está basado en una historia de Eloy Yagüe. La dirección también es del veterano Venturini. Otra película que está en post producción que se llama “El Vampiro del Lago”, que es de Karl Zitelmann, donde actúa con Miguel Ángel Landa y Julie Restifo. “Le tengo mucha esperanza y cariño al personaje”.

“Actué con Miguel Ferrari –el director de ´Azul y no tan Rosa´- en una escena en ´El Último Cuerpo´, y siempre lo admiré mucho. Haciendo la escena le pregunté por su vida cuando tuve un poco más de confianza, y me comenzó a hablar de un proyecto que tenía. Le dije que quería hacer el casting, y él me respondió que, luego de hacer esa escena conmigo, me visualizaba para uno de los personajes”.

Y dispara su plano final: “Azul y no tan Rosa fue un cambio de vida importante para todos los que trabajamos allí. Fue una gran catapulta. Primero por el gran trabajo de confrontación social que hizo la película, y luego que ganó el Goya, pude ir a un par de festivales internacionales”. El éxito le sonríe a Sócrates Serrano. Y parece que lo mejor está todavía por venir.

Por: Alejandro Ramírez Morón

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Oswaldo Guillén es más fácil dirigir en Grandes Ligas que en Venezuela

“Hasta ahora quiero regresar”. Así comienza Oswaldo Guillén su encuentro con CÓNDOR. No quiere regresar a una entrevista, de esas que tanto ha dado a lo largo de su trayectoria, tampoco quiere volver, por ahora, a las Grandes Ligas, el ex campocorto desea permanecer en Venezuela.

Dirige a los Tiburones de La Guaira. Sus ama- dos escualos, esos que acompañó durante la famosa época de la “Guerrilla” con Alfredo Pedrique, Norman Carrasco, Luis Salazar, Carlos “Café” Martínez y compañía, y que ahora acompaña desde un puesto que le ha dado mucho estrés.

Sincero como nadie y también polémico, Guillén afirma que “esta es una liga estresante”. No le molesta el entorno, los demás equipos, sus compañeros o lo que sea, le duelen sus Tiburones. “Ha sido difícil porque el equipo me duele, si viniera por la plata no me fuese tan difícil”, justificó el estratega de 53 años.

Cómo no creerle a Guillén, quien vive en Estados Unidos pero desde allá siguió a sus Tiburones antes de integrarse al rol de manager. “Esta es una liga difícil. Es más fácil dirigir en las Grandes Ligas”, explica Guillén, quien ganó la Serie Mundial en las Mayores con los Medias Blancas de Chicago en 2005, y luego dirigió a los Marlins de Miami.

LARGA TRAYECTORIA

Guillén nació en Ocumare del Tuy, estado Miranda, el 20 de enero de 1964. Desde siempre le gustó el beisbol y también siguió a sus Tiburones. Firmó como profesional con los Padres de San Diego, el 17 de diciembre de 1980, próximo a cumplir los 16 años. Ese fue su primer gran Niño Jesús. “Allí comenzó de verdad mi carrera como pelotero”.

En ligas menores con los Padres, Guillén no pudo dar el salto a las mayores y el 6 de diciembre fue enviado de San Diego a los Medias Blancas de Chicago, si la firma era el comienzo de su carrera como pelotero, ese cambio significó un orgullo.

“Llegué al equipo donde jugaron Alfonso Carrasquel y Luis Aparicio”, suelta Guillén con emoción. Esos dos eran campocortos venezolanos y fueron precursores en la larga y eminente dinastía de jugadores na- cionales de esta posición en la “Gran Carpa”.

El 9 de abril de 1985 debutó en las mayores, a los 21 años, y bateó de 5-1. “Estaba nervioso, todavía me acuerdo de todo como si fuese ayer”. Esa temporada ganó el premio como Novato del Año tras conectar para promedio de .273, con nueve triples, un jonrón, 21 dobles, 33 carreras impulsadas y 71 anotadas. “No me lo esperaba aunque sabía que tenía buenos números”.

Jugó más de 150 partidos en siete de sus 16 temporadas en las mayores y fue al Juego de Estrellas en tres ocasiones, 1988, 1990 y 1991. Luego de 13 años con Chicago, jugó dos más con los Bravos de Atlanta, uno con los Orioles de Baltimore y su última zafra fue en 2000, a los 36 años, con las Mantarrayas de Tampa Bay.

La carrera de pelotero terminó, pero todo siguió en 2003. Esa campaña fue campeón de Serie Mundial como coach de primera base con los entonces Marlins de Florida y, al año siguiente, lo firmó Chicago como manager. “La relación con la organización fue la que proporcionó más posibilidades de ser dirigente del equipo”, recuerda Guillén.

Entre 2004 y 2011 estuvo al mando de los Medias Blancas y ganó la Serie Mundial en 2005, rompiendo una sequía de 46 años. “Eso es lo más grande que le puede pasar a un miembro de las Grandes Ligas. Esa Serie Mundial significó mucho en mi carrera”.

Vaya que sí. Fue el primer manager vene- zolano y no estadounidense que gana el Clásico de Otoño y catapultó su carrera como estratega. También comandó al equipo de Estrellas de la Liga Americana en la zafra 2006 y ganó el partido 3-2.

“He hecho de todo en las Grandes Ligas”, suelta entre risas Guillén, quien, en 2012, dirigió a los Marlins de Miami, pero solo por un año tras una temporada negativa y de controversias.

“Luego de esa temporada decidí que era el momento de darme un descanso”. Pasó a ser comentarista de ESPN y lo más peculiar para Guillén fue regresar a dirigir, pero no en Estados Unidos, sino en Venezuela.

UNA NUEVA ETAPA

Detuvo por algunos partidos su condición de manager, porque debía atender asuntos de trabajo con ESPN. Eso sucedió en la presente campaña al mando de los Tiburones. Guillén no quiere abandonar su carrera como comentarista donde ha dicho presente en varias Series Mundiales.

“Tuve ofertas para dirigir en otros países, como México o República Dominicana, pero me gusta mi país, donde he podido encontrarme a viejos amigos, ver todos los estadios, los viajes, los hoteles y la afición”.

Guillén desea quedarse con La Guaira por varios años y en esta época del año le cae como anillo al dedo, porque la Serie Mundial, donde trabaja como comentarista, se juega en octubre y solo se ausentaría de su amado equipo por pocos días.

No hay nada seguro todavía, pero Guillén no quiere dejar a su histórico equipo, del cual es un ídolo indiscutido, sin un campeonato, para romper la sequía de 32 años en la LVBP, tal y como lo hizo con los Medias Blancas en 2005. “Hasta ahora todo me ha gustado y podría escribir un libro sobre lo que he vivido en Venezuela estos meses”, afirma Guillén.

El estratega, no solo se ha enfrentado a sus rivales en el terreno, sino también fuera de
él al ser una persona frontal. No le gusta que le falten el respeto. “Puedes decirme lo que quieras, dar tu opinión como fanático porque también les duele el equipo, pero no puedes faltarme el respeto”, enfatiza Guillén.

No está claro si seguirá en la liga para la campaña 2017-2018, pero lo que sí está claro es que su calidad y categoría ha enriquecido al país y a la pelota local en épocas no tan gratas.

Por: Asdrúbal Prince

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Ganar es cuestión de actitud

“Como decía Ortega y Gasset, el hombre es ‘él y sus circunstancias’. No todos estamos viviendo en el mismo contexto psicológico, aunque vivamos la misma realidad. Una cosa es lo que la persona interpreta de la realidad, y otra cosa es la realidad misma”, se interna en los senderos del alma, el psicólogo Carlos Saúl, ex coach de la Vinotinto, y hoy un conferencista motivacional en todo el continente.

Es importante cuidar lo que se piensa, porque un pensamiento repetido se puede convertir en la verdad de una persona, y esto regula su propio andar. En las actitudes, hay una energía o una conexión con los demás que lleva a la persona a ganar o a perder”. Tan sencillo.

En la sociedad, avanza Saúl, cada individuo debe relacionarse con las demás personas, y generalmente lo hace con una actitud de optimismo o pesimismo, ganas o flojera, moral alta o baja, la cual está antecedida por un pensamiento que es obra personal de cada quien.

Cuando uno ve a alguien con un pensamiento positivo, más allá de que viva circunstancias difíciles, puede decir: esta persona ha cons- truido pensamientos fuertes que le permiten mantenerse activado, buscando posibilidades donde los demás ven calamidades.

Pero también podría uno cuestionar el enfo- que anterior: es un loco, perdió la perspectiva de la realidad. O puede uno decir: tiene una carta bajo la manga, un lado oscuro. Porque se supone que si vive una crisis, tiene que haber angustia y presión psicológica. Lo cierto es que no todas las personas asumen las dificultades de la misma manera y con respuestas e ideas aparentemente racionales.

“Hace poco una periodista de televisión me dijo que no entendía por qué yo era tan optimista, casi en una posición de reclamo”, se encoge de hombros, y sonríe.

“Cada quien tiene una personalidad: hay gente hiperactiva, y otra muy serena. Luego, hay una historia personal propia. Algunos han vivido siempre con carencias, por lo que una situación difícil en el plano material es algo familiar. Por otro lado, está el entre- namiento que cada quien ha tenido; por ejemplo, la persona que siempre ha hecho deporte aprende a perder, porque ha tenido fracasos; otros han hecho miles de cursos, van al yoga, etcétera. Esto ayuda a afrontar la vida de manera totalmente distinta”, dice el analista, para evidenciar cómo las cosas –a menudo- dependen del cristal con que se miren.

NO TODO ESTRÉS ES MALO

Pero, ¿qué hay del manejo del estrés, más allá de la actitud positiva o negativa de cada quién? “Todo el mundo necesita cierto nivel de estrés para poder responder adecuadamente a los estímulos del entorno.

Sin embargo, hay un estrés destructivo, que en el inglés se llama distress, y uno positivo que se denomina eustress. El funcional es el que necesitamos para ser competitivos, y cumplir objetivos; el disfuncional es el que te aniquila, y puede derivar en neurosis”, ataja un filo peligroso.

Y precisa al detalle el asunto: “Hay algo que se llama umbral. Esto es la intensidad mínima que debe tener un estímulo para que la persona lo perciba como tal. Hay palmadas de cariño, que no producen dolor, pero hay gente que saluda con palmadas en la espalda tan duras, que maltratan. Luego, ¿cuál es la intensidad que debe tener una crisis particular para que me afecte? De una persona a otra varía el umbral. Cuando es muy bajo se producen respuestas radicales, poco racionales en muchos casos, según se vea el vaso medio lleno, o medio vacío.

Ahora bien, ¿Qué es lo bueno de controlar el estrés positivamente? Toda nuestra conducta estará regida por nuestros pensamientos. Hay dos posturas: según la primera, el ser humano tiene límites para resolver problemas. Según el “Principio de Peter”, llega un momento en el cual la persona se auto determina como incapaz para resolver ciertas situaciones, y se declara incompetente. “Pero hay una segunda postura, que es la que yo sostengo: el ser humano tiene una capacidad ilimitada para administrar sus pensamientos”. No todo está perdido.

Por lo tanto, cada quien debe cambiar su forma de pensar. Por ejemplo, puede uno decantarse por pensar que un problema no tiene solución, o bien pensar que no se ha encontrado aún la solución

UN ACTO DE FE

“Hay personas que no saben cuándo van a superar los problemas, pero tienen una gran fe en que lo harán. Por ejemplo, el cristiano que se mantiene en oración, tiende a pararse frente a las dificultades con una actitud mucho más positiva. Las personas que tienen fe, por anticipado disfrutan lo que esperan optimistamente que va a ocurrir”, se lleva una mano al corazón.

Todo el mundo tiene problemas, pero quizás no todos son infelices. Sin embargo, ¿cómo reperfilar los valores para no hacerse metas incoherentes, inalcanzables, o simplemente innecesarias para ser feliz?

“Hay modelos de felicidad que son ficticios. El parámetro de la felicidad lo determina cada persona. Por ejemplo, los cartujos renunciaban a todo, pero eran felices, porque vivían en conexión permanente con Dios”, una luz se le aloja en la mirada.

Y se remite a su propia historia, para no hablar de generalidades: “Yo crecí en un hogar muy humilde, pero éramos muy felices, disfrutábamos los cumpleaños, y sabíamos que íbamos a progresar. Hoy vivo en una casa en Prados del Este, que se llama  ́Tierra Prometida ́, pero la felicidad no tiene nada que ver con los metros cuadrados. La gente perdió el valor de la vida, muchos están vivos, pero sin batería. Todo pasa un poco por la capacidad de gerenciar bien los recursos de los cuales cada quien dispone, sean muchos o pocos”. Eso es todo.

Por: Alejandro Ramírez Morón

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Neguito Borjas "La gaita debe ser menos localista"

“Gran Coquivacoa” tiene un nuevo trabajo y dos temas promocionales suenan en las radios: “Lágrimas y risas” junto con Betulio Medina y “Mi corazón es Venezuela”, canción en la que se reúnen varias voces de reconocidos artistas venezolanos.

“Era necesario mostrarle al mundo una cara bonita y limpia de nuestro país. Los venezolanos necesitan un mensaje que eleve su autoestima y puedan ver a su país cómo es, el mejor país”, dice “Neguito” Borjas acerca del tema en el que participan María Teresa Chacín, Ilan Chester, Luis Fernando Borjas, Daniel Sarcos, Servando y Florentino, Rafael “El Pollo Brito”, Asier Cazalis, Reinaldo Armas, Kiara, Luis Silva, Oscarcito y Huáscar Barradas.

La gaita es su norte desde que a los 5 años empezó a cantar en “Los Forasteros”, junto con sus hermanos y primos. En 1977 entró a “Gran Coquivacoa”, agrupación que ha rotado a sus integrantes a lo largo del tiempo, y que se niega a morir ante el espacio que ganan nuevos géneros musicales.

–¿Cómo ha sobrevivido y evolucionado la gaita en los últimos tiempos?

–La gaita ha evolucionado. En “Gran Coquivacoa” seguimos los parámetros folklóricos, pero le hemos adicionado algunas cosas en beneficio de un mejor sonido y ser más competitivos en el mercado. Manejamos un estilo de gaita orquestada bailable.

–¿La gaita no pierde su esencia si se moderniza?

–Siempre he creído que a la gaita no la degenera lo que le adicionas, si no lo que le quitas. No puedes cambiar la tambora por una batería, un “furro” por un timbal. En esos elementos folklóricos se conserva su cadencia. Por eso si la Orquesta Sinfónica de Londres toca “La Cabra Mocha”, eso va a sonar a gaita.

–¿Cuáles son los temas que siguen vigentes en la gaita?

–La gaita nace con espíritu contestatario y religioso. Eso fue lo que le dio popularidad, pues el malestar del pueblo se hacía sentir a través de la música.

–¿Por qué la gaita solo es una manifestación decembrina?

–No entiendo por qué en su génesis la eti- quetaron como un canto navideño. La quisieron hacer más festiva y asociarla a esa época de parranda. Pero en realidad debería ser un movimiento musical que se extienda más allá de noviembre y diciembre, porque tiene calidad musical y es muy rica en temáticas.

–¿Cree que la gaita no tiene el espacio que merece?

–Más que por prejuicio, la gaita no ha ganado más espacio porque debe ser menos localista. Hay que usar un lenguaje y expresar conteni- dos más universales para que pueda expandirse más. La gente busca la rítmica, letras graciosas, pícaras, alegres. No se le puede cantar solo a las cuatro paredes del Zulia.

–¿Cómo es su proceso creativo?

–El artista debe ser sensible, kinestésico, sentir las cosas que lo rodean. Los temas deben tener alma. Si los haces desde el bolsillo y no desde el corazón, la cosa no fluye. Las canciones tienen un ápice de verdad natural y deben ser bien realizadas. Ese fue el caso de “La Gaita Onomatopéyica”, ese tema es alegría pura. En el caso de “Sin rencor” la gente se conectó con el despecho. Esa gaita marca una etapa en el año, porque cuando empieza a sonar arranca oficialmente la Navidad. Su letra lleva un mensaje de amor y melancolía. “Sin rencor” es la gaita más versionada.

–¿No le gustaría experimentar con otro género musical?

– Yo soy monogaitero. He hecho fusiones siempre con mi esencia. Me han llegado muchas ofertas. Gustavo Aguado siempre me llamaba cuando le faltaba algún integrante en Guaco para un concierto en el exterior. Me he mantenido en este estilo. Yo creo que la gaita merece que le den un Grammy. Es una manifestación que ha perdurado por muchas generaciones.

–¿Los gaiteros tienen vida de estrellas de rock?

–Nos lanzan cosas al escenario, pero no sé si han llegado a lanzar ropa interior. Por ser personalidades públicas hay quienes tienen hasta club de fans. En nuestras presentaciones hay mucha interacción porque la gaita permite esa conexión sabrosa.

–¿Y la reacción de sus fanáticas? ¿Se descontrolan?

–Hay veces en los que te bajas de la tarima y te besan en la boca. Uno se sorprende. También hay quienes te agarran por la cadena y uno les dice “Agárrame por los cachetes, que la cadena vale unos cobres” (risas).

–¿Hay generación de relevo para los gaiteros?

–Eso es un tema difícil. Veo con preocupación la guerra entre el regguetón y el vallenato contra la gaita. La competencia es fuerte y los nuevos cantantes prefieren seguir el camino del género urbano.

–¿Qué escucha usted, además de gaitas?

–Escucho de todo, menos gaitas, para no enviciarme al momento de componer. Me gusta mucho el pop en español. Alejandro Sanz tiene una propuesta interesante, pues las letras de sus canciones son extensas y hay quienes piensan que eso no vende. También disfruto el jazz y el rock: Pink Floyd, Metallica, soy un gaitero al que le gusta buen rock.

Por: Iván Zambrano

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Siudy Garrido arte flamenco para nuevas audiencias

“Estamos con los ensayos de ‘Flamenco Intimo’, uno de los espectáculos de ‘Siudy Flamenco Dance Theater’ que se estrenó hace dos años en Venezuela y se ha presentado en importantes ciudades de EEUU, nuestra próxima presentación será en el Knigth Concert Hall del Adrienne Arsht Center (Miami FL). También estamos preparando una gira en 2017 y 2018 con la obra ‘Amor Brujo’ que estrenamos, junto con la Filarmónica de Los Ángeles en el Walt Disney Concert Hall (Los Ángeles California) y su última presentación fue este verano en Aspen Music Festival (Aspen Colorado)”, taconea con fuerza la bailaora Siudy Garrido, un emblema de este electrizante arte.

Garrido expresa que es muy difícil generalizar sobre la percepción del flamenco venezolano en el mundo, ya que cada país -eincluso cada ciudad- tiene una aproximación diferente al flamenco.

“Hay países con mucha más tradición en este arte y otros donde el flamenco apenas se está dando a conocer, o donde existe una percepción muy anticuada de este arte”, arroja luces la artista.

En los últimos 20 años el flamenco ha evolucionado a pasos agigantados: “esto ha sido difícil de asimilar hasta para sus propios exponentes y entendidos, pero mucho más para las audiencias fuera de España que no tienen un contacto continuo con este arte”.

INVITAR A NUEVOS GÉNEROS

Su aporte particular ha sido tratar de abrir nuevas puertas a este arte para llegar a otros públicos, al invitar a otros géneros a interactuar con el flamenco y rodearse siempre con artistas actuales de altísimo nivel. En “Entre Mundos”, una de sus obras más reconocidas -estuvo en Off Broadway una temporada- el arte flamenco se integra con los géneros urbanos a través de una historia de amor prohibido. La idea es llegar a audiencias más jóvenes.

Con “Amor Brujo” ha podido abrir un diálo- go con el mundo de la música clásica para captar audiencias totalmente distintas. “Esa es una de las principales misiones de ‘Siudy Flamenco Dance Theater’ y particularmente mía, como directora artística y coreógrafa”, deja en claro Garrido.

Dice que el baile flamenco en Venezuela actualmente tiene muy buen nivel. “Vemos jóvenes bailaoras que a temprana edad tienen claro que quieren dedicar sus vidas al arte flamenco, esto es algo que me llena de orgullo y es el resultado de más de 50 años de tradición en nuestro país”.

Pero, ¿a dónde quiere llegar Siudy Garrido, luego de tanto éxito? “El cielo es el límite. Como bailaora mi meta es poder compartir con la mayor cantidad de audiencias mi forma de ver y sentir el flamenco, pero sobre todo aportar y abrir nuevas puertas en la difusión y expansión de este arte.

Admiro a muchos artistas flamencos tanto de la actualidad como a los maestros, que nos han dejado un maravilloso legado, me gusta disfrutarlos y aprender de ellos, pero nunca me han gustado las imitaciones.

Como bailaora siempre he sido una gran admiradora de la gran Carmen Amaya, su baile inspira a cualquiera. Otro de los bailaores y creadores que he admirado desde pequeña es Antonio Gades”.

FORMAR A LOS QUE VIENEN

Actualmente tiene varios proyectos en marcha. “Siudy Flamenco Dance Theater” es una organización sin fines de lucro, cuya misión es exponer el arte flamenco en todas sus formas, a través de una compañía de danza que juega un papel de liderazgo en la evolución del arte flamenco en EEUU, cultivando una nueva generación de bailarines y aficionados y promoviendo el intercambio cultural con importantes figuras del arte flamenco en España. Es una estructura totalmente diferente a la que Garrido tenía anteriormente con su compañía y es muy demandante no sólo a nivel artístico.

Otro proyecto es un programa de enseñanza para todas las edades y niveles llamado “Siudy Flamenco Program”. Actualmente está colocado en diferentes escuelas de Miami y con tan solo un año cuenta con 100 alumnos entre niños, jóvenes y adultos.

Este programa también cuenta con un seriado de videos didácticos que se pueden comprar a través de la web de la artista (www.siudygarrido.com) y complementa los cursos y clases magistrales que sigue dictando por diferentes países.

MILITANTE DEL BIEN

“Con ACNUR tuve la dicha de que me contactaran directamente para ofrecerme la opor- tunidad de ser embajadora en Venezuela de tan impecable organización, para mí fue más que un honor sobre todo al conocer profundamente la labor que realiza, que es realmente increíble, puse todas las herramientas con las que contábamos para apoyarlos”, expone la artista.

Garrido añade que la situación de los refugiados en el mundo es realmente crítica. Según el informe anual de ACNUR, el número de refugiados actualmente es de 65,3 millones, esto es 55% más que hace 4 años.

“Debemos tomar en cuenta que 50% de los desplazados son niños que viajan solos, pasando por infinidad de percances y que, una vez se asientan en un país, la reagrupación con sus familiares es muy complicada, realmente el trabajo de esta organización es increíble y muy complejo”.

Sobre su vida personal, la bailaora dice que “llevo 11 años con mi pareja y estamos casados desde hace 4 años, me siento afortunada de contar con una persona que me apoya día a día y que ha convertido mis sueños en los suyos, somos un equipo maravilloso. Yo no tengo hijos pero mi esposo tiene dos niños que ya son adolescentes y he podido disfrutar de ellos al máximo, también me siento muy afortunada por ello”, una cálida sonrisa se le aloja entre las mejillas.

Garrido es una rubia elegante y hermosa. Y a través de su par de ojos azul turquesa, se desborda una sensibilidad de oro.

Por: Alejandro Ramírez Morón

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