Un viaje al pasado del planeta

El Cerro Negro, en el estado Monagas, es el primer Monumento Natural de Venezuela. Fue declarado como tal el 15 de julio de 1949 con el nombre de “Alexander von Humboldt”. El principal atractivo de este ecosistema es la Cueva del Guácharo, una gruta de condiciones naturales únicas, cuya área fue convertida en Parque Nacional en 1975.

La Cueva del Guácharo está ubicada en Caripe, estado Monagas, exactamente en la serranía oriental, donde está el Cerro Caripe. 

El explorador alemán Alejandro von Humboldt quedó impactado por esta formación, cuando la visitó, junto con el biólogo Amadeo Bonpland en 1799, y la describió en su serie de libros  “Viajes Equinocciales a las Regiones del Nuevo Mundo”. Esta caverna es una formación rocosa, cuya antigüedad supera los 180 millones de años. Para expertos espeleólogos internacionales es un sitio muy importante para realizar investigaciones de diverso tipo.

La Cueva del Guácharo tiene una extensión de casi 11 kilómetros y las leyendas dicen que llega hasta Brasil. Fue Humboldt quien bautizó a su único y original habitante, una ave de hábitos nocturnos con características endémicas, como “steatornis caripensis”.

Los guácharos hacen mucho ruido cuando salen a buscar sus alimentos cada tarde. Los pichones pesan más de un kilo, debido a la grasa que les provee la madre, mediante las semillas que consumen.

Esta caverna se encuentra a 4 kilómetros de la población de Caripe, tiene 10.200 metros y 1.200 son los únicos habilitados para el turismo. Tiene formaciones fantásticas de roca caliza, causadas por el agua que corre por su estructura y la erosión, como Estalactitas, Estalagmitas, Elicotitas y Espeleotemas, con formaciones de figuras sumamente peculiares.

La zona turística está dividida en dos galerías: la del Guácharo, con 825 metros de longitud, donde viven estas aves muy sensibles a la luz, por lo que no se pueden usar libremente lámparas y cámaras con flash; y la galería del Silencio, donde se recorre un paisaje que traslada indefectiblemente a una época muy lejana del desarrollo del planeta.

El horario de visita es de 8 am. a 4 pm., de martes a domingos. Es recomendable llegar temprano y tomar el primer recorrido, ya que se podrá penetrar por más tiempo y más kilómetros. También es recomendable usar zapatos viejos, ya que la cueva tiene pozos subterráneos. Los niños menores de 6 años no pueden entrar.

En el parque nacional funciona el “Museo Humboldt”, donde se ofrece información geológica e histórica sobre la cueva y el resto del área protegida. 

La cueva se puede visitar todo el año, pero puede ser mejor hacerlo entre diciembre y abril, ya que no suele llover. Si la idea es ver el espectáculo de la salida de guácharos en la tardes, la mejor época es entre junio y julio. Entre febrero y marzo florecen los bucares de los bosques vecinos, generando un paisaje marcado por un intenso rojo en la vegetación.

El ecosistema que rodea a la cueva es de bosque montañoso húmedo. La entrada de la caverna se ubica a más de 1.000 metros de altura y la temperatura media es de 19 grados.

Por: Silvia Marcucci Montero

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