Saint Maartenn un paraíso para relajarse

Saint Maarten es una pequeña isla de las Antillas, un auténtico paraíso para relajarse, practicar deportes y disfrutar de los placeres de la vida, rodeado de arenas blancas, aguas cristalinas y un clima propio del trópico.

Tal y como Colón la divisó desde su carabela en 1493, Saint Maarten aún conserva ese calificativo de isla virgen, pues si bien es centro del más elegante y variado comercio, así como de la gastronomía y desarrollo hotelero del más alto nivel; sus playas y rincones parecen no haber sido invadidos ni contaminados nunca.

La isla es el único punto del planeta donde Francia y Holanda comparten frontera, aunque solamente aparezca en los mapas y no esté señalizada en el terreno. Esto, no sólo habla de la buena convivencia en una isla que hace gala de ser uno de los paraísos más buscados por turistas a escala global; sino que también la convierte en uno de los rincones favoritos por muchos artistas para dar rienda suelta a su arte sin ser molestados. 

DESTINO TURÍSTICO DE PRIMERA CATEGORÍA

La Isla de Saint Maarten ofrece una amplia variedad de alojamientos, desde hoteles de 5 estrellas, hoteles boutique, casas de lujo en alquiler o casas de huéspedes, según la intención y el presupuesto del viaje.

Durante casi 30 años, la Asociación de Hoteles de Saint Maarten aporta la mayoría de los hoteles de la isla.

Tanto en Marigot, principal ciudad, perteneciente a la República Francesa, ubicada en la parte norte, como Philipsburg, país autónomo que forma parte del Reino de los Países Bajos, en la parte sur, se encuentran numerosos hoteles que hablan por sí solos de la hospitalidad de esta isla.

Aunque el sector más amplio es el francés, el aeropuerto está en el holandés, así como el puerto de cruceros y el mayor centro comercial, Philipsburg.

Desde la perspectiva holandesa, la instantánea luce una montañosa y verde geografía, invitando a vivir una isla de matices e idiomas, aún cuando no es perceptible ese look neerlandés a simple vista.

Y desde el lado francés, se aprecia la playa mejor valorada de la isla, Orient Bay, la “Saint Tropez del Caribe”, que resulta más interesante porque se trata de una playa pública y que aún conserva un hotel con un espacio marítimo para nudistas, a fin de complacer a los menos pudorosos. Así como también ofrece una hotelería con más alojamientos tipo boutique y de muy exclusivos resorts.

PARAÍSO DE LA COCINA FUSIÓN

La alta cocina de fusión de Saint Maarten le ha ganado una reputación mundial, por la sutil mezcla de sabores que combinan innovación y tradición. Aun cuando se trata de una isla, existe una amplia variedad de ingredientes típicos, desde pescados, langostas, mariscos, hasta carnes que protagonizan platillos del más elevado estándar gourmet. Gastronómicamente hablando, el lado francés de la isla se ha ganado el título de Capital Gourmet del Caribe, pues dispone de variedad de bistrós de chefs franceses, en más de 60 sitios para comer. Asimismo, ofrecen la opción de los “lolos”, carritos tradicionales, que brindan la opción del fast-food.

La capital culinaria del Caribe se mueve dentro de un eclecticismo que hace sentir a los visitantes como en un viaje relámpago por los dos países europeos, pero con el toque, el clima y el pantone caribeño, todo un sueño pasado por la más fascinante customización.

La cocina es mezcla de tradiciones europeas, indias, africanas y orientales. Precisamente por eso, junto con la suma de productos locales, abundan las especias y recetas de salsas que la convierten en un tesoro muy valorado por visitantes de todo el planeta.

El café arábica, el cacao y el ron forman parte fundamental de la gastronomía antillana, ya que marcan rasgos de sabor y aroma muy característicos. 

Entre los platos típicos, destacan: la Sauce Chien, salsa picante muy usada para realzar el sabor de los alimentos asados; Féroce d’avocat, o guacamole antillano; Acras de morue, bu- ñuelos de bacalao; Colombo, receta antillana a base de cabra, pollo o cerdo, condimentada con especias colombo; y Boudin Créole, morcilla pequeña muy especiada, que es toda una exquisitez que no se puede dejar de probar.

LUGARES PREFERIDOS EN SAINT MAARTEN

Son muchas las diversas opciones de entretenimiento, deportes acuáticos, visitas culturales, gastronómicas, de descanso y de compras, entre ellas destacan:

• Crucero de Tango Caribbean Dinner, cenar a bordo de un catamarán, en una excursión de 3 horas.

• Excursión y esnorkel en la isla de Tintamarre.

• Iglesia Católica de Philipsburg, un tesoro arquitectónico e histórico invaluable.

• Paseo por Maho Promenade, centro comercial que forma parte del Hotel Sonesta, en la zona holandesa de la isla. Saint Maarten es el paraíso para las compras, sin olvidar que es zona franca.

• Front Street, la calle principal de Philipsburg, paralela al Malecón y a la Playa de Great Bay. En ella se encuentran joyas, perfumes, productos electrónicos, ropa de diseñador, entre otros de los grandes atractivos.

• La visita de Terres Basses (Las Tierras Bajas) presenta unos magníficos puntos de observación, como la Falaise des Oiseaux (el Acantilado de las pájaros); al ascender Fort Louis en Marigot, se puede descubrir la casi totalidad de la costa oeste de la isla desde un muy especial sitio histórico.

• Mercado de Marigot, donde se consiguen los condimentos y particularidades elaboradas por artesanos locales.

• Galerías de arte y talleres de artistas, como Galerie Camaieu, Gingerbread Gallery, Dona Bryhie, Roland Richardson Gallery, Les Exoriques, Poterie des Arawaks, Léo, y Lynn Studio, entre otras.

Por: Alida Vergara Jurado

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