La obra maestra de la naturaleza

El estado Amazonas posee abundantes bellezas de paisajes espectaculares y es, además, una de las regiones menos pobladas del país. La mayor parte de su territorio ha sido protegida como símbolo de la evolución del planeta desde hace millones de años.

Una de las áreas más impresionantes del Amazonas venezolano es el Parque Nacional Duida – Marahuaca, el cual ha permanecido como uno de los destinos más estudiados por exploradores y científicos de diversas materias.

El estado Amazonas ocupa una extensión de 180.000 kilómetros cuadrados, y el PN Duida-Marahuaca se extiende a través de un área de 210.000 hectáreas, donde se ubican los cerros Duida, Huachamacari y Marahuaca, que juntos abarcan la Reserva de Fauna y Flora Roraima, donde 19% de la flora existente es endémica, en un universo de más de 10.000 especies. 

Estos cerros representan símbolos de elevación espiritual para las etnias indígenas amazónicas, como los Y´kawana, quienes consideran que dichos tepuyes son parte de sus dioses y no se deben molestar, sino admirar. 

Este Parque Nacional fue decretado el 12 de diciembre de 1978. Su geografía, con complejas zonas rocosas y areniscas, proviene de la etapa del Precámbrico, cuando terminaba la formación de la Tierra y ya comenzaba la vida.

El Duida es un tepuy con una cumbre aplanada como una meseta, que se alza a 2.358 metros sobre nivel del mar. Se ubica en la Sierra de Parima, al norte de la población “La Esmeralda”, y fue una referencia obligada para el barón y biólogo alemán, Alexander Von Humboldt.

El Marawka es otro tepuy, muy cercano al Duida. Los dos constituyen paisajes sublimes y fantásticos. Este segundo tepuy se alza hasta a los 2.800 metros sobre el nivel del mar. Su cúspide es plana y escalar su escarpada superficie constituye una proeza para excursionistas.

ESCENARIO ÚNICO

El único modo de llegar a este lugar impresionante es navegando en lanchas por los ríos Orinoco, Padamo, Iguapo y Cunucuma, o en helicóptero hasta los campamentos “La Culebra” o “La Esmeralda”.

Hay mucho por caminar hasta llegar a las paredes verticales de los tepuyes y alcanzar estas dos mesetas. En la cima reina el más absoluto silencio, se pueden observar orquídeas endémicas cuya apariencia raya en lo insólito, una fauna única con insectos y reptiles que no pueden ser vistos en otros ambientes. Es una atmosfera magnífica e indescriptible.

Los excursionistas pueden hacer visitas guiadas al río Cunucuma, donde se ubican grandes saltos de agua, como Picure, Maraña y Wamajatada, además del peligroso Raudal “El Rayao”.

También se pueden conocer los petroglifos cercanos a la población de “La Esmeralda”, donde existen caminerías para recorrer el ambiente selvático a lo largo del Caño Río Negro.

Para aquellos aventureros que quieren disfrutar del parque nacional, se ofrecen paquetes turísticos que incluyen prácticas de deportes extremos, paseos en curiara, avistamiento de aves, acampadas, reuniones al aire libre, y otras actividades fluviales, como el canotaje.

Los campamentos aseguran un hospedaje adecuado, en función del ambiente. También hay opciones de acampado en “La Esmeralda”. La mayoría de las excursiones parten de Puerto Ayacucho, la capital amazonense.

Aunque parezca increíble, se deben llevar abrigos campers, ya que la temperatura en las cumbres desciende a menos de 10° en las noches.

En general, el clima es tropical húmedo, y llueve casi todos los días. No deben olivarse sombreros para expedición, varios pares de calcetines, lociones de protección solar, hamacas con guindaderos, mosquiteros –son imprescindibles-, navajas multiuso, y un buen Smartphone con cámara o una buena cámara fotográfica, pues las imágenes que captarán sin duda serán recuerdos imborrables.

LA FAUNA

Como ya se ha dicho, el Parque Nacional Duida-Marahuaca encierra una Reserva de Fauna y es, de hecho, uno de los pocos lugares donde se puede apreciar fauna silvestre en peligro en su ambiente natural. 

Las especies más interesantes son los jaguares, dantas o tapires –fuente de carne para las comunidades aborígenes-, distintas especies de monos, nutrias gigantes o “perros de agua”, reptiles, más de 200 especies de aves, entre las que destacan el “sabanero” de Duida, la “chirica” y el “pájaro león”, así como una innumerable variedad de insectos.

Los osos hormigeros, las águilas harpías y grandes serpientes, como la Boa Constrictor o “tragavenado”, se pueden apreciar, pero no de forma abundante. 

NORMAS BÁSICAS DE VISITA

  • No usar armas de ningún tipo.
  • No botar basura.
  • No se permite la cacería ni la pesca deportiva. 
  • No arrancar especies de flora, su tráfico es un delito ambiental.
  • No vender y menos consumir bebidas alcohólicas.
  • Pedir permiso a las autoridades competentes, para tomar fotografías, películas, videos, etc. Y hacerlo en las áreas permitidas.
  • Ayudar a mantener la paz y el silencio. Las especies faunísticas son especialmente sensibles.

Por: Silvia Marcucci

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