El místico paisaje de La Gran Sabana

Reconocido como uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Venezuela, La Gran Sabana es un edén de majestuosos paisajes donde reinan los tepuyes, las enigmáticas montañas de paredes verticales y cimas planas, consideradas las formaciones geológicas más antiguas del planeta.

Muchos son los que sueñan con ir, por lo menos una vez, a La Gran Sabana para vivir la emoción de ver los tepuyes desde la carretera y bañarse en las aguas frías de los célebres ríos y saltos de agua, que sorprenden a los turistas con su fuerza y la intensidad de sus colores.
La Troncal 10 – vista por muchos como la carretera con el mejor paisaje en Venezuela- es un espectáculo magistral segundo a segundo, que permite ingresar por tierra al extremo oriental del Parque Nacional Canaima.

Si se parte bien temprano desde Puerto Ordaz, la ca- rretera conduce por distintas poblaciones del estado Bolívar: Upata, Guasipati, El Callao, Tumeremo, El Dorado y Las Claritas.

A media tarde se puede entrar a la Sierra de Lema, una constante subida rodeada de bosque denso que cubre toda la vista, es justo en ese momento cuando debe estar alerta y poner toda la atención en la vía, porque sin previo aviso el bosque se acaba y se abrirá ante los ojos del viajero uno de los paisajes más enormes que haya visto, la inmensidad abarca cada lado y el paisaje es como para quedarse sin aliento.

El plan básico en La Gran Sabana es seguir la carretera para detenerse en cada uno de los atractivos, casi todos están muy bien señalizados y a poca distancia de la vía. Este es un viaje para tener los ojos siempre atentos al gigante paisaje de la sabana, que cambia minuto a minuto con las nubes, que pueden cubrir o despejar la vista de la cadena oriental de tepuyes.

No olvide llevar protector solar, repelente para mosquitos y ser muy responsable en el cuidado de cada espacio que visite. Alguno de los lugares por conocer son:

RÁPIDOS DE KAMOIRÁN

Suele ser un parador turístico con mucho movimiento, porque hay una estación de gasolina, algo muy importante en La Gran Sabana. Aunque las instalaciones lucen un poco descuidadas, es un buen lugar para comprar artesanía, tomar un café y comer algo luego de tantas horas de carretera.
Lo ideal es caminar por un corto sendero hasta el río, para ver sus pequeñas caídas de agua y darse el primer baño sabanero.

SALTO KAWI

Es un lugar muy bonito y espacioso, bastante sencillo en infraestructura pero sorprendente en naturaleza. Hay un salto muy llamativo para admirar, aunque no es tan alto, y el agua corre veloz hasta una poza amplia.
Para ingresar al mirador se debe cancelar una entrada por un precio bastante bajo. Este es un buen punto para acampar, es extenso y sus anfitriones son estrictos con las normas del lugar, para mantenerlo limpio y que siempre predomine el sonido de la naturaleza.

SALTO KAMÁ

Casi a un lado de la carretera se encuentra este espectacular salto, uno de los más vistosos de La Gran Sabana, de unos 60 metros de alto. Es increíble la fuerza con la que se lanza el agua y el ruido que produce, verlo es un chorro de energía pura.
Hay un sendero por el que se puede bajar para observar casi de frente la corriente de agua de colores que baja por enormes rocas. También es un lugar preferido por muchos para acampar, al menos en temporada baja.

MIRADOR EL OSO

Debe ser el mejor lugar para detenerse a ver los tepuyes, hay un desvío en la carretera hasta un punto que casi parece un balcón sobre la sabana, desde ahí se observan seis de los siete tepuyes que conforman la cadena oriental: Ilú, Tramen, Karaurín, Wadakapiapue, Yuruaní y Kukenán. Es toda una fortuna ver el paisaje despejado, magia pura para los sentidos.
 

QUEBRADA PACHECO

También está junto a la carretera y hay dos áreas para darse un baño. Primero hay un gran pozo esmeralda con una cascada no muy alta, por donde cae el agua, es perfecto para nadar y refrescarse. Más adelante está una caída de agua inmensa, con piedras enormes de colores, aquí lo interesante es caminar con mucho cuidado hasta la pared para recibir los chorros de agua, es la mejor inyección de vitalidad. Si se camina desde ahí se llega a La Piscina, otra poza de agua que es un edén.

SALTO YURUANÍ

Si tuviera que elegir, este sería uno de mis lugares favoritos en La Gran Sabana, esta caída de agua puede dejar a cualquiera lleno de asombro total, con su tamaño, sus colores y la frescura de su río, que parece un elixir para la vida. Hay que desviarse al pasar sobre el gran puente sobre el río Yuruaní y se camina por un sendero al lado del río hasta llegar muy cerca de la cortina de agua, por la que nadie debe atreverse a pasar sin equipos de seguridad y guías. Lo mejor es observar la gran cascada desde un lado y bañarse río abajo, donde la corriente no es tan fuerte.
 

SAN FRANCISCO DE YURUANÍ

Es el pueblo central en La Gran Sabana, al igual que Santa Elena de Uairén, aquí se encuentran varias posadas, restaurantes sencillos para comer y un gran corredor frente a la vía para comprar recuerdos del viaje y artesanía local. En San Francisco pueden conseguir guías y porteadores si deciden subir al tepuy Roraima, que es otra experiencia que toma al menos 6 días. Aquí hay un gran campo de fútbol con grama muy verde que en temporada alta sirve de área de camping.
Este es un buen lugar para caminar por el pueblo y compartir con los pemones, la etnia anfitriona de La Gran Sabana.

QUEBRADA DE JASPE
Es uno de esos lugares emblemáticos, sus piedras increíblemente rojas y su agua fresca son un regalo excepcional. Se debe cancelar un monto de entrada y subir unas largas escaleras, para luego caminar hasta la quebrada. Es importante moverse sobre la piedra con medias para evitar caídas, esta recomendación aplica en todos los ríos de la zona. Es tarea obligada bañarse sobre la corriente de la quebrada, es muy divertido y relajante.

Por: Alejandro Monzón

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