Cómo evitar el dolor de oídos cuando viaja en avión

Muchos de nosotros hemos sentido una sensación extraña en los oídos cuando volamos. Para los niños pequeños y especialmente los bebés, esa sensación puede parecer aún más extraña, ocasionando incluso miedo. Lo primero que debe saber es que esa molestia es una parte normal del proceso de volar en avión.

Dicha sensación tiene que ver con cambios en la presión que se producen en el espacio de aire localizado detrás del oído medio. ¿Cómo se produce este proceso exactamente? Normalmente, la trompa de Eustaquio, un tubo o conducto que se extiende desde el oído medio hasta la parte posterior de la garganta detrás de la nariz, regula la presión del aire del oído medio con la presión del aire en el exterior, permitiendo que cierta cantidad de aire llegue al oído medio. Cuando los oídos "suenan" al bostezar o al tragar es porque las trompas de Eustaquio están ajustando la presión del aire en el oído medio.

Sin embargo, en los niños, las relativamente angostas trompas de Eustaquio pueden no funcionar perfectamente, especialmente si están congestionadas debido a una inflamación; o por mucosidades provenientes de una infección en el oído; por un resfriado o si están congestionadas por una inflamación de las adenoides.

Al volar en avión, hacer submarinismo, escalar una montaña o incluso al montarse en un ascensor, la presión del aire disminuye conforme se eleva el cuerpo y aumenta conforme se desciende. Si la presión no se regula, la presión del aire más alta ejercerá presión sobre uno de los lados del tímpano ocasionando dolor. Esto explica porqué tantos bebés lloran durante los últimos minutos de un vuelo, justamente cuando se incrementa la presión del aire de la cabina a medida que el avión se prepara para aterrizar.

Este dolor es temporal -no ocasionará problemas a largo plazo y generalmente desaparece en cuestión de minutos-, a medida que las trompas de Eustaquio permitan que la presión de aire se equilibre en ambos lados del tímpano.

 

Consejos para desbloquear los oídos

-Llevar un chicle o caramelo en la boca, sobre todo en el ascenso y en el descenso, que es cuando se producen los mayores cambios de presión. La deglución activará los músculos encargados de la apertura de la trompa de Eustaquio, encargada de equilibrar las presiones.

-Bostezar, ya que es otro activador de los músculos que abren la trompa de Eustaquio.

-Evitar dormir durante el descenso, porque durante el sueño la deglución es menos frecuente.

Si a pesar de estos consejos los oídos siguen bloqueados, la mejor opción es realizar la maniobra de Valsalva, que consiste en tapar con los dedos la nariz y a continuación tomar una bocanada de aire para luego tratar de expulsarla manteniendo la nariz y la boca tapadas. Cuando oiga un click en los oídos es que la maniobra ha sido efectiva.

Si los problemas persisten, acuda a su otorrinolaringólogo. Las bajas presiones de forma continuada en el oído pueden producir la acumulación de líquido en el oído medio con la consiguiente inflamación del oído (otitis).

 

 

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