Arikok, Vida Silvestre en Aruba

Aruba fue conocida durante los siglos XIV y XV como "Ore Ruba" (oro rojo), ya que los aventureros que recorrían los mares creían que en ella encontrarían tesoros, pero su verdadera riqueza es la belleza de sus contrastantes paisajes naturales, que combinan el vergel del oeste y el norte, el azul turquesa de sus playas, con la roca de aspecto casi lunar de la costa este, junto con la exuberancia del Parque Nacional Arikok.

La isla brinda una seductora opción que invita a la aventura y a conocer su lado desértico; poblado de cactus y tanki u oasis de agua que acumulan las lluvias, playas rocosas de fuerte oleaje y justo allí en el corazón de Aruba, surge el Parque Nacional Arikok, que invita a realizar senderismo en el casco de las antiguas plantaciones Prins y Fontein, así como apreciar la gran variedad de plantas y animales, como los árboles divi divi y kiwi, exóticos cactus, aloe, flores tropicales, aves y algunos reptiles.

El parque es un reservorio de naturaleza salvaje, especies protegidas de aves y de flora típica de la isla. Los guías dirigen un recorrido explicativo sobre algunas zonas específicas de la reserva porque, en sí, el área es enorme, ya que representa el 20 % de la superficie terrestre de Aruba.

El encanto de sus cuevas

Aunque desee sentirse como un Robinson Crusoe, listo para vivir la aventura de este mágico viaje por cuevas, caminos y acantilados que ofrece el parque Arikok, hay que ir preparado con unos buenos zapatos deportivos, ropa fresca y un protector solar.

Las cuevas Fontein, Quadirikiri y Huliba, junto con la conocida como el “Túnel del Amor”, incentivan la curiosidad de quienes las visitan. En el interior de Fontein y en las rocas de Cunucu Arikok se observan milenarias pinturas rupestres. Son verdaderos museos al aire libre. Quadirikiri es otra de las cuevas más visitadas gracias a estar iluminada por un haz de luz natural presente durante los más de 150 metros de recorrido, gracias a las aberturas naturales en su techo. Estas dos cuevas se complementan con Huliba y el famoso “Túnel del Amor”, llamado así debido a que su entrada tiene forma de corazón.

Un día en el Parque

Si desea realizar una visita al Parque Nacional Arikok lo primero es salir muy temprano para disfrutar el recorrido a través de los condados de Tanki Lendert, Tanki Flip, y Paradera. En la ciudad de Santa Cruz hay que parar en El Hooiberg, que significa "pajar" en holandés. Es una montaña en forma de cono que se eleva a 164 metros, desde cuya colina se aprecia una imponente vista panorámica y se encuentran cabras silvestres, pericos y lagartijas coloridas que complementan un amanecer espectacular.

De vuelta en la carretera principal, hay que detenerse a desayunar en alguna de las dos panaderías locales, Bright Bakery o Huchada Bakery y prepárese a disfrutar con los lugareños de una buena taza de café holandés, jugo y pasteles locales. Al arribar al Parque Nacional Arikok, Daimari es la primera parada donde podrá apreciar una plantación exuberante y funcional de cocoteros del siglo XVII, situada en el campo desierto. Daimari Beach y Bay también se encuentran aquí, aunque la playa es preciosa para tomar el sol, nadar es peligroso.

Si cuenta con un vehículo de tracción 4X4, una visita a la piscina natural es lo ideal, conocida localmente como “conchi” y también como turtle pen, esta es una piscina natural de agua de mar protegida por mares agitados y una barrera de grandes rocas de lava antiguas. Llega el momento de tomarse una bebida refrescante y disfrutar de una parada en Dos Playas y Puerto Amlle, aquí el océano esculpió calas gemelas en un acantilado de piedra caliza y las llenó de arena blanca para crear Dos Playa, el lugar preferido por los surfistas.

Además, la playa sirve de lugar de anidación para las tortugas marinas, así como también podrá apreciar impresionantes dunas en la ruta del sudeste en Boca Prins.

Si desea escapar del sol, al sur Hofi Fontein es un sitio que dispone de la única fuente de agua dulce en la costa norte de Aruba, con un museo pintoresco, animales, plantas y muestra de la historia colonial arubeña.

A estas alturas ya es hora del almuerzo y, por suerte, en medio de todo este desierto hay un oasis, Boca Prins Restaurant & Bar que ofrece vistas impresionantes combinadas con platillos como mero criollo y sate de pollo, así como hamburguesas, sándwiches, refrescos, o si prefiere una helada cerveza Balashi o el famoso ponche del bar.

Otra interesante parada es Cunucu Arikok, ubicada cerca de la entrada del parque, es una granja arubiana parcialmente restaurada que se encuentra al pie de Arikok Hill y muestra una casa de campo tradicional de adobe o cas di Torto.

Si desea experimentar los matices ámbar y la puesta del sol de color rosa en el campo de Aruba, el sitio es Urataka Center, acompañado de un cóctel Aruba Ariba. Si llega la hora de cenar en su viaje de regreso, hay que detenerse en Santa Cruz, en el restaurant familiar Don Pincho donde sirven cocina local y argentina, incluyendo pinchos (brochetas) de carnes, pescado a la parrilla y los favoritos de Aruba, como Jambo, un guiso fresco hecho de okra cultivados localmente.

Por: Carmen Domínguez Rincón

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